A principio de semana decidí que escribiría sobre mí, no sé porque motivo pensé que antes de seguir escribiendo sobre lo que veo, sobre lo que hago, sobre lo que siento o sobre quien me rodea, debería explicar que me trajo aquí, como soy, que sentía allí, supuse que de esta forma sería más fácil vivir está experiencia lo más próxima a mi, lo más real posible.
He fracasado. He tratado de escribir sobre mí y sólo he conseguido tener una semana durísima.
Que tan difícil es conocerse a uno mismo, soy un rompecabezas que se está componiendo, y hasta que no sienta que este esté acabado, creo que no podré definirme, y la verdad, espero que no llegue este momento, pues me encanta sorprenderme cada día de mí misma, de ver hasta donde puedo llegar… como por ejemplo a cruzar medio mundo, para pasarme los días alucinando con cada cosa que veo.
Como dice mi mitad, soy muchas personas en una, suelo tomarme esa afirmación como algo negativo, puesto que me da a pensar que estoy completamente loca, aunque ella dice, que quiere decir que soy completa, que es imposible aburrirse conmigo.
No creo ser completa, de hecho creo que me estoy formando y que me pasaré la vida haciéndolo, he venido a África a aprender de mi, mientras enseño, y si el querer no tiene límites, el aprender tampoco, y para querer, hay que aprender a hacerlo, y para aprender, hay que querer hacerlo. Hoy por hoy, me queda mucho que aprender, incluso a querer. Eso sí, no sé que será cordura, ni que será locura, ni que es normal, ni donde estoy yo, pero no me importa.
Puedo decir, que soy un ejemplo más de todos los que estamos aquí o pasaron por aquí en algún momento, personas que estudiaron, trabajaron, y se crearon una vida en un mundo muy diferente al que hoy es el nuestro. Hay quien viene aquí huyendo de algo, quien busca un cambio radical, quien solo quiere vivir una experiencia trascendental, quien sus inquietudes imperan sobre su comodidad. Nos llaman la atención los países subdesarrollados, sus culturas diferentes a las nuestras, su forma de vivir, su forma de pensar, y de dar valor a las cosas que realmente importan o no.
En mi caso, cree un sueño: viajar, recorrer el mundo, lo dibujé en mi mente imaginándome en la India, país del que no se nada, pero por algún motivo genera en mi multitud de sensaciones, me veía metida en su mundo, comiendo su comida, durmiendo en sus camas, vistiendo mis ropas y ayudando en todo lo que se me pidiera. Pero me dije: algún día…
Suelo conseguir lo que me propongo aunque a veces necesito un tiempo, abogo por el luchar, por el nunca es tarde, por alcanzar sueños, por no creer en imposibles, incluso diría que creo en la utopía del amor verdadero, la amistad infinita y la necesidad de mi familia. Las limitaciones nos la ponemos nosotros mismos, como consecuencia de la sociedad en la que vivimos, pueden tomar forma de responsabilidad, de miedos o de excusas, hay quien trata de saltarlas y quien renuncia.
Yo renuncié, durante un tiempo, me cree una vida "normal" dentro de mi propia locura. Me busqué un trabajo, lo tenía todo, pero algo me faltaba… busqué en lo más hondo de mi, y me decidí…
Tenía que volar… tenía que dejar de soñar… tocaba despertar.
Siempre me cuestiono, en cada paso que doy, incluso físicamente, temo equivocarme y compito conmigo misma por mejorar. Nunca me es suficiente donde puedo llegar y tengo miedo a lo que, con mi hermana elegida, llamamos "infelicidad crónica", que consiste en no conformarse, en no ser "normal", en querer más de lo que la vida nos quiera o pueda dar.
Ahora estoy aquí en el colegio de Born to learn, en un aula, rodeada de 23 niños africanos, sentados en el suelo, mirando desde mi ordenador un documental sobre Egipto. Creo que es la mejor utilidad que le he dado al ordenador en mi vida, y teniendo en cuenta que me saqué la carrera a distancia y que por tanto él fue mi mejor compañero de clase, tengo mucho que pensar.
Esta semana, he pensado sobre mí y he reventado, soy una locomotora que avanza sin mirar atrás, pero sin dejarme ninguno de los vagones que he ido recogiendo durante toda mi vida. He apagado la cabeza y puesto en marcha el corazón.
El inconformismo, las limitaciones, las preocupaciones, han pasado a otro nivel. Sigo temiendo equivocar-me, sigo teniendo miedo al futuro. Pero ahora, no veo más allá del presente que me da tanto cada día que no sé como se lo podré devolver.
"Lo que sueñas vuela"

Gran xiky mía, eres una chica genial lo has sido siempre ahora sólo te estas descubriendo tu la gente q te quiere lo sabía lo sabe y lo sabrá, sonrió mucho al verte sonreír sigue así sigue descubriendote y escriendo ������������
ResponderEliminar