Hace ya un mes que vivo en Moshi, Tanzania, desde que decidí irme mi madre me dijo que escribiera un blog. Hace ya un mes que me fui y una semana que escribí lo que ahora llamo mi primera entrada. ¿Y por qué no?
Hace mucho que no escribo y no se porqué. Quizás sentía que no tenía nada que decir o quizás no encontré el momento. Da igual, todo son excusas, simple hay excusas para no hacer lo que uno se propuso, lo que uno quiere hacer.
Estoy en el suelo de mi habitación, mi nueva casa que comparto con una compañera del proyecto, diría amiga, aquí es rápido hacer amigos, aunque a decir verdad, nunca me ha costado. Hay cuatro camas más además de nuestras dos, así que vivo en una casa compartida, compartida con desconocidos. ¡Qué guay! Diría yo un tiempo atrás, pero lo mejor es que lo sigo pensando. ¡Qué guay! Aunque claro, sólo hace tres semanas, ya veremos qué pienso en Diciembre.
Necesitaba escribir, sonrío pensando en mi vida, sonrío pensando en mí. Me gusta.
Ya tres semanas aquí, ¿o eran sólo? Han pasado muchas cosas. No sé dónde me quedé, aunque por cómo estuve la primera semana, me imagino que genial, todo genial.
Han pasado muchas cosas, muchos pensamientos, muchas imágenes, muchas palabras, muchos hechos, diría que risas y algún llanto.
Una semana atrás en el cole, vi un niño descalzo, vomitado, tambaleándose, yo lo consideraría un bebé, de los que ahora llamamos tamaño águila, no fui capaz de dejarlo solo y me bloqueé por unos instantes, he conseguido reírme de eso, con ellos todo es diferente, ¡Sí! mis chicos voluntarios, todo lo hago mío, son solo tres semanas aquí y ya son mis chicos. ¡Madre mía! Pues eso, ellos lo hacen todo diferente, parece que no sienten, pero no, están aquí por lo mismo que yo, pero a su manera, me dan la paz que necesito, la locura que me falta, el misticismo si lo busco, la seguridad que me protege y el silencio que… Me encanta cuando Joan dice que aquí no hay ruido, y es ese el ruido del que me evado ahora.
Con ellos puedes reírte de algo traumático aún sabiendo que no tiene gracia porque esto es así, ellos son diferentes, porque esto es diferente.
Tamaño águila, porque aquí hay que ir con cuidado con ellas ya que cazan para comer. Aunque no es lo único que se dedica a cazar, este es un país de caza. Negros que cazan blancas, blancas que cazan negros, señoras que cazan perros, niños que cazas escarabajos para atarlos a una cuerda y hacerlos volar a modo de juguete…
Aquí todo es diferente y no se puede explicar, hay que vivirlo. Y aquí todo se vive intensamente, espero no olvidarme.
Personalmente, voy asumiendo mi rol en la escuela, creando mi autoridad o mejor dicho creyéndomela, le temo al idioma y odio mi carácter, un día feliz, otro triste, otro alegre, y ahora… Ser una montaña rusa no me gusta cuando los cambios son a mal, pero siempre me lo he dicho, sólo depende de mi. Joan me dijo: "si a los demás les agrada tu compañía, deberías plantearte por qué a ti no".
Y... ¿qué contar de África? África es inexplicable, ahora oigo una banda tocar desde mi ventana, ¿será una boda? Supongo, hay una gasolinera/restaurante delante del hostel. ¡Sí! en una gasolinera, TIA (This is Africa), donde perros muerden niños y hay que dejarles en el suelo aún sangrándole el pie, donde masais llevan paraguas, donde los niños se pegan, se suben a los pupitres, se ríen de ti y contigo, te hacen quererles, te peinan dando tirones pero te encanta, te traen una taza de Uji (potaje de desayuno) sin pedirlo, cuando llegas te abrazan y cuando te vas te dicen "See you tomorrow!" o viene Salma a jugar a "Cho-co-la-te" ¿Quién le habrá enseñado eso? Alguna voluntaria. ¡Jo! Cúanta gente como yo habrá pasado por aquí, o por esto, cuánta gente se remueve en su búsqueda, en la búsqueda de uno mismo.
África es donde gente como yo, que no tenemos ni idea de nada se viene a encontrar, a sentirse útil, a ser feliz con nada. Porque África lo tiene todo sin tener nada.
Africa ni jambo la ajabu sana. (África es maravillosa, en suajili)

No hay comentarios:
Publicar un comentario