sábado, 2 de enero de 2016

Dóna'm temps


Ya he aprendido que con el tiempo hay cosas que pasan de hacerte reír a llorar y de llorar a reír en cuestión de, eso, tiempo. Incluso algunas pueden convertirse en insignificantes cuando en un momento dado pudieron significar el fin del mundo. 

El hoy no tiene nada que ver con ayer, y todo habrá cambiado mañana. Es un juego de palabras, juguemos con los adverbios necesarios para llegar a un solo fin, encontrar el motivo para sonreír aquí y ahora. 

No sería capaz de enumerar las veces que hubiera deseado parar el tiempo, con alguien, sola, en un sitio o en ninguno.

Noches en Mallorca con ella, con ellas, con ellos, con él, con todos... Días en los que no hacer nada es hacerlo todo, es estar en casa. 
Mallorca es uno de mis sitios preferidos en el mundo, es mi casa, son mis personas, soy yo... Pero hay tanto mundo, y tanto de mí ahí fuera. 

Recuerdo perfectamente cuando le dije al capitán del barco en Pangani "Now this is my favourite place in the world", sola, en medio de una isla que aparecía y desaparecía al antojo de la marea. Tanzania... cuanto te debo... 6 meses que cambiaron 26 años. 



Hace menos tiempo vi mi sonrisita dibujada en Marruecos, donde pude sentir como "es pisar este continente y se me cambia la cara". Cantar con Abdul, Ana y Tere fue uno de esos momentos en los que 7 horas de coche destartalado se hacen cortas. Visitas a proyectos en los que solo corroboro quien quiero ser, donde esta mi sitio, y un punto de inflexión en mí fijando un objetivo, volver. 10 días cambiaron los 6 últimos meses. 

El tiempo quería darme más momentos que quizás no valoraría entonces para hacerlo ahora. 

Mi último lunes en Madrid, donde me inventé una vida de la nada, cuando solo una noche hizo que todo un año valiera la pena. 

A día de hoy, he vivido 25 años en Mallorca, 6 meses en Moshi y un año en Madrid y me encuentro aquí, en casa, con un billete sólo ida a Zambia, apostando todo, y sobretodo eso... mi tiempo. 

Y es que el tiempo, es tan relativo. Y yo tengo tantos momentos que no tengo tiempo de recordar. 

Podría vivir una vida entera solo recreándome con lo vivido, pero esto no se acaba aquí y el tiempo sigue. Si me sorprende todo lo que puedo contar, más lo hace todo lo que está por venir. 

Si pudiera pararlo ahora, no sé donde me quedaría. Quizás en una tienda de campaña donde ser feliz, en un jardín, en la playa o en cualquier lado.

Lo que sé seguro, es que hoy no elegiría el de ayer, ni seguramente mañana el de hoy aunque no me olvido de que siempre es hoy y por ahora, solo puedo decirte:

Dame tiempo y, sobretodo haz que no se me olvide. 





1 comentario:

  1. No importa dónde estés si estás.
    "Mi patria mis zapatos" se queda corto. "Mi patria mis pies", eso es.
    Buen viaje a tu nueva aventura africana, primor.
    Morowi.

    ResponderEliminar