jueves, 11 de septiembre de 2014

Qui pot escollir?


Hace tiempo que quiero escribir sobre las personas que he ido conociendo aquí, la mayoría de ellos, con los que más me relaciono son como yo, vienen de mundos paralelos, y han saltado de su rueda, algunos por poco tiempo otros por mucho.

Pero mi padre me pidió que escribiera acerca de lo que piensa la gente de aquí, sobre como ven a los que habitan en nuestra esfera. Le expliqué que no es fácil pero que ya tenía cosas escritas y que necesitaba darle forma; escribo sobre lo que siento, y la gente de aquí me crea demasiadas sensaciones, quiero ser objetiva, descriptiva, realista, pero en África, Tanzania, Ruanda, Burundi, Moshi, Newland he conocido mucha gente diferente, que me ha marcado tanto o más que los parecidos a mí. 

Somos diferentes, ellos nos ven diferentes y nosotros, que intentamos no marcar esas diferencias, lo sabemos. Me lo preguntó un chico del que no recuerdo su nombre en un minubús en Ruanda, después de decirme que si me podía hacer una pregunta muy personal, me sorprendió preguntando: ¿Tú por qué crees que son más listos los blancos que los negros? Pensé que no entendía la pregunta, mi inglés no es perfecto y el suyo, licenciado en economía por la universidad de Kigali, trabajador en un banco, trajeado y con muy buena presencia, sí. Me explicó que los mayores logros mundiales habían sido obras de blancos, las infraestructuras más evolucionadas, los grandes descubrimientos, los avances científicos... él cree que los blancos son más inteligentes, quizás por cuestión de genética. Yo le respondo que no coincido con su opinión y que creo que es cuestión de tener las necesidades básicas cubiertas. Nadie puede escoger dónde nacer. 

Las normas también difieren; a nosotros se nos permite salir, entrar, beber, fumar, se acepta que las mujeres vistamos en tirantes, faldas, viajemos solas o conversemos con diferentes hombres. Se nos trata de otra manera, los hombres y mujeres de aquí quieren alternar con nosotros solo por nuestro color de piel. Se da por supuesto que tenemos una posición económica privilegiada, evidentemente, comparado con la mayoría de la población tanzana, es así. La economía mueve el mundo, te da derecho a entrar o no en un lugar. He visto a alguien enfermo abandonar una cama sólo al oír que por ser local no podía pasar la noche ahí, no necesitan que se les diga, aunque se les quiera ayudar, ellos aceptan su condición y no necesitan ser echados para irse. 

Todo cambia, y por hablar de vanalidades; llevo más de 4 meses aquí, son 4 meses sin pasar por la peluquería y mi pelo ha crecido, de forma que arriba es oscuro y abajo rubio. El otro día mientras limpiaba mi ropa interior, Cristina y Maggie, personal del hostel, me preguntaron si era natural, diciendo lo mucho que les gustaba "nsuri sana"; lo que para mí es la ausencia de estética, para ellas era moda, tendencia y novedad. 

Trabajo con niños, y de ellos aprendo más que de mí misma, y no es poco todo lo que voy descubriendo de mí aquí. Los niños saben que estamos aquí de paso, como otros muchos, pero nos dan todo lo que tienen, a veces cosas buenas otras malas. Somos dos razas, pero tenemos mucho que aportarnos. Catherin, un día, al salir del cole me dió una lección de las que nunca se olvidan: iba yo hacia el daladala seria, cansada, agotada, un día malo… me miró y me dijo: "Teacher! Smile!" 

Después de las últimas vacaciones, al volver al cole, Anna me dio un dibujo, me dijo que era yo en mi cama, tengo muchas dudas de que ella haya escrito eso, pero sea quien sea, no era como yo, y lo vio claro, vio lo que yo pensaba o lo que ella pensaba. Quizás no somos tan diferentes. ¿Quién puede escoger dónde nacer? 

I want to fly in an aeroplane. I want to see the world. 


1 comentario:

  1. Mary! Me encanta como marcas esas barreras, pero a la vez las entremezclas pareciendo una misma.

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